No sé perdonar. Pero soy fuerte. Puedo pararme después de chocarme.
No sé perdonar. Pero nunca desearía mal. Estoy convencida que la gente hace daño por ignorancia. O por tener algún problema psiquiátrico.
La maldad es la consecuencia de actos.
La maldad es el acto mas no la persona. Y no sé si debo agradecerle a alguien no haberme topado hasta ahora con alguien así en mi camino.
Porque no sé perdonar y probablemente me hubiera vuelto loca entre mi moral y mi dolor. Porque la gente que ha logrado hacerme daño, a la fecha, ha sido justamente gente que amo y siendo honesta, yo soy bastante hermética, no soy de las personas que aman a cualquiera.
Y si debo ser sincera una vez más he de admitir que hasta el día de hoy prácticamente me he obligado a perdonar por mi bien más que todo. Porque solo se vivir un mundo con magia. Y porque he sabido que ha sido por ignorancia así que he hecho trizas corazón para poder verlos a los ojos de nuevo. Pero aún así muchas veces me he encontrado odiándome a mí misma por eso.
No sé perdonar. Amigo. Amiga. No sé porqué maldita sea no nací con el corazón noble de otras personas las cuales he tenido - por alguna razón - la dicha de no tan solo conocer sino de amarrar a mí sus deditos con este hilito rojo para anexarlos (ojalá) de modo estable a mi vida.
Esa gente que con ese corazón noble pueden ver este mundo con un optimismo que genera admiración. Esa gente que sé que le reza a Dios por mí, cada noche.
Esa gente que vale más que esta niña berrinchuda que a su forma tosca los ama y admira al punto de hacerlo difícil para expresarlo en palabras.
Entonces ¿porqué?
¿Porqué?
Ayer me enteré de una noticia que supo llenarme los ojos de lágrimas.
El hermanastro de una persona que amo ha sido diagnosticado con cáncer.
Es agresivo. Ha sido inmediatamente internalizado para tratamiento. Tiene un pronóstico malo. Why sugarcoat the truth? No es como si se pudiera igual.
Y quizás digan. Kimmy. No es la primera víctima de cáncer que ves a esa edad. Demonios, has visto incluso pequeños. Mucho más pequeños. Malformaciones congénitas. Individuos con el reloj contado. A lo que respondo. Tienes razón. Es cierto. Lo sé bien.
Es mi carrera. En un país "en vías de desarrollo" como en el que vivo. La prevención es privilegio de gente adinerada. Y esa no es la realidad del hogar promedio. Así que los que llegan a las especialidades del golpeado sistema de salud Minsa o ESSALUD es gente propiamente enferma.
Aprendo de fisiopatología. Eso estudio. Eso me preguntan. Veo a la gente como un diagnóstico y me avoco al tratamiento. Pero siempre está ese stop. Cuando no puedes darle la mano al familiar o apoderado para darle la buena noticia. Sino un pronóstico malo. Nunca lo decimos en voz alta porque lamentablemente es más común de lo que quizás personas que no trabajan o se ambientan en el área de salud puedan pensar. En lo personal, siempre me digo es lo que es. Esto ocurrió por esto y por esto. Pero cuando son pequeños. Me deja pensando ¿qué culpa tiene esta persona que ha venido al mundo?
Si fue afortunado pasó de las 36 semanas y peleó su adaptación en este entorno hostil y nuevo.
Ha dado muchos pasos ya. Ha demostrado su fuerza. Su derecho a vivir.
Soy tonta por pensar y creer en una justicia, pero en muchos sentido sigo siendo bastante inmadura, supongo.
Me senté con ella a decirle en mis términos y mi visión del mundo, que solo quedaba luchar. Que al menos existía una chance. Que siendo honesta es mucho más de lo que muchos siquiera tienen.
Su familia está golpeada y es algo perfectamente entendible.
No soy muy espiritual. Por todo lo que he expuesto. Que sé bien hay otra forma también de verlo. Pero estoy acá de pie para ellos. Ojalá que él pueda salir de esto. No me puedo imaginar otro escenario.
I'll keep you updated.
No sé perdonar. Pero nunca desearía mal. Estoy convencida que la gente hace daño por ignorancia. O por tener algún problema psiquiátrico.
La maldad es la consecuencia de actos.
La maldad es el acto mas no la persona. Y no sé si debo agradecerle a alguien no haberme topado hasta ahora con alguien así en mi camino.
Porque no sé perdonar y probablemente me hubiera vuelto loca entre mi moral y mi dolor. Porque la gente que ha logrado hacerme daño, a la fecha, ha sido justamente gente que amo y siendo honesta, yo soy bastante hermética, no soy de las personas que aman a cualquiera.
Y si debo ser sincera una vez más he de admitir que hasta el día de hoy prácticamente me he obligado a perdonar por mi bien más que todo. Porque solo se vivir un mundo con magia. Y porque he sabido que ha sido por ignorancia así que he hecho trizas corazón para poder verlos a los ojos de nuevo. Pero aún así muchas veces me he encontrado odiándome a mí misma por eso.
No sé perdonar. Amigo. Amiga. No sé porqué maldita sea no nací con el corazón noble de otras personas las cuales he tenido - por alguna razón - la dicha de no tan solo conocer sino de amarrar a mí sus deditos con este hilito rojo para anexarlos (ojalá) de modo estable a mi vida.
Esa gente que con ese corazón noble pueden ver este mundo con un optimismo que genera admiración. Esa gente que sé que le reza a Dios por mí, cada noche.
Esa gente que vale más que esta niña berrinchuda que a su forma tosca los ama y admira al punto de hacerlo difícil para expresarlo en palabras.
Entonces ¿porqué?
¿Porqué?
Ayer me enteré de una noticia que supo llenarme los ojos de lágrimas.
El hermanastro de una persona que amo ha sido diagnosticado con cáncer.
Es agresivo. Ha sido inmediatamente internalizado para tratamiento. Tiene un pronóstico malo. Why sugarcoat the truth? No es como si se pudiera igual.
Y quizás digan. Kimmy. No es la primera víctima de cáncer que ves a esa edad. Demonios, has visto incluso pequeños. Mucho más pequeños. Malformaciones congénitas. Individuos con el reloj contado. A lo que respondo. Tienes razón. Es cierto. Lo sé bien.
Es mi carrera. En un país "en vías de desarrollo" como en el que vivo. La prevención es privilegio de gente adinerada. Y esa no es la realidad del hogar promedio. Así que los que llegan a las especialidades del golpeado sistema de salud Minsa o ESSALUD es gente propiamente enferma.
Aprendo de fisiopatología. Eso estudio. Eso me preguntan. Veo a la gente como un diagnóstico y me avoco al tratamiento. Pero siempre está ese stop. Cuando no puedes darle la mano al familiar o apoderado para darle la buena noticia. Sino un pronóstico malo. Nunca lo decimos en voz alta porque lamentablemente es más común de lo que quizás personas que no trabajan o se ambientan en el área de salud puedan pensar. En lo personal, siempre me digo es lo que es. Esto ocurrió por esto y por esto. Pero cuando son pequeños. Me deja pensando ¿qué culpa tiene esta persona que ha venido al mundo?
Si fue afortunado pasó de las 36 semanas y peleó su adaptación en este entorno hostil y nuevo.
Ha dado muchos pasos ya. Ha demostrado su fuerza. Su derecho a vivir.
Soy tonta por pensar y creer en una justicia, pero en muchos sentido sigo siendo bastante inmadura, supongo.
Me senté con ella a decirle en mis términos y mi visión del mundo, que solo quedaba luchar. Que al menos existía una chance. Que siendo honesta es mucho más de lo que muchos siquiera tienen.
Su familia está golpeada y es algo perfectamente entendible.
No soy muy espiritual. Por todo lo que he expuesto. Que sé bien hay otra forma también de verlo. Pero estoy acá de pie para ellos. Ojalá que él pueda salir de esto. No me puedo imaginar otro escenario.
I'll keep you updated.