sábado, 30 de enero de 2016

Domingo de esos llenos de té

Vaya...hace mucho tiempo que no me sentía sola. Es un toque gracioso. con lo mucho que suelo jactarme de mi inteligencia emocional...sin embargo aquí estoy siendo otra personita más del montón. No que no destacar suponga un problema para mí en absoluto...pero tener esta necesidad de compartir mis monstruos internos con alguien sí que me resulta algo tonto.

Bueno es temprano aún y tengo una playlist dispuesta de pop horroroso para abrir mi mente.

superaré este desliz, tal como otras veces. Caer de rodillas no es más que justo, soy una chica terquísima y me joda o no llena de esperanzas y expectativas para la vida.

Pero no puedo pedir resultados así de rápido, vivo cómodamente en este capitalismo, sigo sus reglas. La mierda que recibo es un castigo apropiado. Una cachetada de humildad y muchísima realidad.

Respiraré, sé que en algún punto dentro de unas horas comprenderé, con pesar sin lugar a dudas, que esto es lo que es y ya. que no todo necesita de explicaciones. que algunas personas viven de esa forma feita, y mi lugar es solo agradecer a quienes impidieron que yo tuviera ese destino.

Pero solo que...tengo un lado niño muy hipertrofiado en mi corazón, de forma que aceptar esa realidad sí que es triste ¿saben?

Pero quejarme no va a cambiar nada. Este es un mundo un poco cruel. Me pongo algo malita cada que recuerdo. Pero mierda... ¿es eso lo que hay no?

Oh brendon urie...just hit it son...take my tears away tonight.

miércoles, 13 de enero de 2016

Lucy

Algunas personas le piden a dios fuerza. Poder para cambiar esas cosas que escapan de sus manos. Bueno, supongo que para empezar se recurre a deidades para los imposibles justamente ¿no? El ser humano no suele soportar muchas cosas, y ese dato en particular ¡hombre! eso nos desespera.

Somos débiles de mente al fin y al cabo, pero increíblemente fuertes en nuestros instintos bajos. Síp. Pese a que hemos evolucionado por encima de otras especies (tengo que decirlo) pese a que nos abrimos camino fuera de la cueva y sofisticamos nuestras vías nerviosas para crear y desarrollar distintas disciplinas y artes que estoy segura podrían quitarle la respiración a cualquier sabio griego milenios atrás, aun así seguimos siendo tan básicos como cualquier otro animal.

Es inevitable y la impotencia nos ahoga el cricoides como a cualquier otro bípedo o cuadrúpedo o que sé yo.

Se diría que sabien bien eso, a estas alturas de mi vida, no debería dejar que me afectara ¿verdad? 

Pero siento decepcionarle, estoy corrompida hasta la médula de mierda pero no desesperen también tengo un poquito de su contraparte: sentimientos inmensamente bellos que me dan vida, esos que logran que siga. Hay mucha belleza en este mundo, no soy necia. Lo sé ¡demonios! Incluso he podido experimentar un poco de ella. Comiendo nutella, acariciando a mis bebes tirada en el parquet, conociendo gente con corazones preciosos e historias que me enternecen.

Es solo que a veces no entiendo mucho de mí. O si esto es a lo que se llama estar deprimido. No quiero creerlo de ese modo. Porque eso significaría que vengo deprimida desde que pude ponerme gafas encima y pude reconocer lo que había a mi alrededor.

Y no quiero entrar mucho ahí porque no tengo tiempo para huevear ¿sabes? Así que sentarme aquí me frustra enormemente. Gahhh el punto quería hacer, bueno, contarte…ya sabes. Me puse un poco snob en la primera parte, pero quería introducirte a todo. Porque no creo que esto sea yo siendo muy grave, soy un ser humano más y parece que pues sí, esas frustraciones mundanas, ese morbo del cual me sentía tan alienada ha devorado en algún punto mi alma. Ha hecho una idiota de mí. Ha venido a restregarme mis palabras todo el camino al fondo de mi garganta.

Gaah como sea aquí va. He notado que lloro mucho últimamente ¡listo! ¡lo dije ya! y ¿la verdad? La verdad cariño, es que estoy asustada de mí.

De la facilidad ridícula con la que aparentemente puedo derrumbarme.

Aunque para ser justa conmigo. Eso lo he sabido desde hace más de un par de años atrás. Soy como la tormenta, viajo de norte a sur y lo derrumbo todo, pero no soy espontánea tengo un detonante al que no puedo hacerle cara, mi niño, mi maldito niño, y al verle yo simplemente siento muy débil mis rodillas. Y pues pienso en ti irremediablemente.

Puedo ver finalmente lo sencillamente aterrador en que acciones inverosímiles pueden convertirse en plausibles por un periodo de tiempo. Y puedo entenderte al fin. Esté milenios tarde…te entiendo ahora y tengo que pedirte perdón por mi ignorancia. Aunque tarde, aunque no vaya darte ningún tipo de satisfacción y solo manche tu memoria, te pido perdón y de rodillas.

Es increíble tener imágenes positivas de uno mismo. Parchadas con un poco de realidad, contexto y quizás por allí una que otra característica física que en realidad podemos admirar verdaderamente al mirarnos al espejo, para cincelar un poco la figurita tal vez. Admiraba mucho de ti. De ese corazón enorme que quería como creo todo el mundo entero debería.

Oh cariño ¿No me dijiste alguna vez que rendirse nunca sería sencillo para alguien como yo? Que rendirse era de cobardes. Y tenías razón. Ser cobarde está apagándome. Es un caminito espinoso, pero trato de buscar el sol en cada momento, puedo jurarte eso. No me he rendido con todo tampoco. Me he rendido únicamente ahí, entiende eso por favor.

Déjalo de lado. Dame un respiro. No apagues la luz con la que me ves. Con la que me viste alguna vez. Te quiero tanto. Pero solo ¿Cuándo fue que nos llenamos de tanta mierda? No vas a saberlo, cariño. Solo verás la consecuencia. Y sé que la personificación te dolerá. Te conozco bien. Pese a cuán indolente te has vuelto ¡jesús! va a dolerte la madre y la mala noticia es que tendrás que aprender a aguantarlo.

Este mundo no es lo que quieres. No voy a decirte palabras como “nunca” porque guardo esperanzas en las profundidades de mi alma. Soy esa chica finalmente. Y no las perderé aunque me duela. Es como mi juguete favorito el que por alguna razón no tengo recuerdos en mi infancia pero le he llevado a mi lado desde siempre, solo lo sé. Y si tengo que aferrarme a ellos con manos y piernas no voy a soltarme así mis articulaciones escuezan, maldito sea el día que siquiera te atrevas a pensar lo contrario, mucho peor si tus razones detrás de ello son personas ajenas a tí.

Te lo digo ya. Nadie. Nada. Lo vale.

Te quiero mucho. Y no voy a dedicarte algún otro cumplido más allá. Tienes que merecerlo ¿va? Se viene un ciclo difícil espero des lo mejor de ti en ello. Estudia mucho. Los mejores deseos.